Scholz quiere echar de Alemania al hombre que ha herido a 28 personas en el atropello de Múnich
La policía investiga el ataque al centro de Múnic como posible atentado terrorista y detiene a un solicitante de asilo afgano de 24 años

BerlínSacudo a Alemania por un posible ataque terrorista en el centro de Múnic cuando faltan diez días por las elecciones al Bundestag. Un grupo de ciudadanos que tomaban parte en una protesta sindical en la capital bávara fue embestido por un vehículo conducido por un solicitante de asilo afgano, de 24 años, de acuerdo con las primeras informaciones policiales. Al menos 28 personas, entre ellos niños, resultaron heridas. La campaña electoral, dominada por el ascenso de la ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) y el debate en torno a los límites a la inmigración y la seguridad pública, ha asumido así un nuevo episodio que añade mayor volatilidad y tensión. Los políticos alemanes exigieron mano dura con el autor del atropello y prometieron cambios en la política migratoria.
El autor del atropello, Farhad N., ha acelerado con un Mini Cooper contra los participantes de una protesta del sindicato Vereinte Dienstleistungsgewerkschaft(Verdi), el segundo más importante del país. El conductor fue detenido poco después de los hechos. Farhad, nacido en el 2001 en Kabul (Afganistán), llegó a Alemania en el 2016. El sospechoso tenía antecedentes policiales relacionados con tráfico de estupefacientes y como autor de pequeños hurtos, pero hasta ahora no era sospechoso de radicalización. Aunque la policía todavía evalúa las motivaciones que hay detrás de los hechos, no descarta motivaciones extremistas.
"¡Basta ya!"
De hecho, el presidente del Land de Baviera, el conservador Markus Söder, apuntó a los medios de comunicación que "presumiblemente, se trata de un atentado". Y recordó que el "modus operandi" es similar al de otros ataques deliberados que han tenido lugar recientemente en el país. Söder consideró "terrible tener que volver a recibir la noticia de que alguien ha atropellado a una multitud con un coche". "No podemos pasar de un atentado a otro y mostrar nuestra consternación, sino que también tenemos que cambiar algo de verdad. ¡Basta ya!", ha añadido el líder regional. En enero otro ciudadano afgano mató con un cuchillo a un niño y un adulto en la localidad bávara de Aschaffenburg.
El atropello múltiple ha tenido lugar en la víspera del arranque de la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde a partir de este viernes se dan cita en la ciudad jefes de Estado y de gobiernos de medio mundo, representantes de las Fuerzas Armadas, políticos y miembros del mundo empresarial y de la sociedad civil. Entre otros, por ejemplo, participan el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, el secretario de la OTAN, Mark Rutte, o los líderes de la Unión Europea.
"Este delincuente no puede contar con ningún tipo de indulgencia. Debe ser castigado y debe abandonar el país", ha manifestado el canciller alemán, el socialdemócrata Olaf Scholz, en un acto electoral en Fürth. Los socialdemócratas, que han liderado el tripartito de los últimos cuatro años, parten con gran desventaja en las elecciones. La percepción de la opinión pública es que el gobierno no ha hecho sus deberes en materia migratoria.
"La seguridad de los alemanes será nuestra máxima prioridad. Haremos cumplir la ley y el orden de forma sistemática", ha prometido el candidato conservador de la CDU-CSU, Friedrich Merz, en la red social X.
"Todo el mundo debe volver a sentirse seguro en nuestro país. Algo debe cambiar en Alemania", prometió Alice Weidel, candidata del partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). "Necesitamos un cambio en la política migratoria y lo necesitamos ahora", ha añadido la candidata ultra a las redes sociales. Alternativa para Alemania (AfD), segundo en las encuestas de intención de voto por detrás de los conservadores, promete a su programa electoral el cierre de las fronteras y realizar deportaciones masivas de inmigrantes sin papeles y de los criminales extranjeros.
Si se acaba confirmando el carácter terrorista del atropello, el hecho podría atizar aún más las posibilidades de los ultras. Uno de los sondeos más recientes apunta a que la CDU-CSU puede obtener el 29% de los votos, la extrema derecha el 21%, los socialdemócratas el 16%, Los Verdes el 13% y la Izquierda el 6%. Pero aunque Merz sale como favorito, difícilmente no tendrá votos suficientes para gobernar en solitario. Tendrá que pactar, aunque ha prometido a los alemanes que no colaborará con la extrema derecha.
Una afirmación que quedó en entredicho a raíz de la polémica que se generó en el país después de que la CDU contara con los votos de Alternativa para Alemania (AfD) para aprobar dos mociones para endurecer la entrada de inmigrantes y la acogida de refugiados, y para intentar tramitar un proyecto de ley a tal efecto. Finalmente, después de una segunda sesión encendida, Friedrich Merz sufrió un fracaso estrepitoso cuando doce diputados conservadores se abstuvieron o votaron en contra. Fue la primera vez desde la posguerra que en Alemania se tramitaba una ley gracias al apoyo de los ultras, confirmando el giro a la derecha del país más poblado de la Unión Europea. Scholz y otros candidatos de izquierdas acusaron a Merz de romper el cordón sanitario que se ha forjado contra los ultras desde la irrupción de AfD en el paisaje político alemán.