Trump se reúne con Netanyahu para decidir si sigue el alto el fuego en Gaza
El primer ministro israelí visita la Casa Blanca para negociar la fase de consolidación de la tregua


BarcelonaEl primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se reunirá este martes con Donald Trump en la Casa Blanca, un encuentro que será clave para el futuro del frágil alto el fuego en Gaza, que entró en vigor el pasado 19 de enero. La primera parte del acuerdo ha funcionado relativamente bien, pero la clave es qué ocurrirá dentro de dos semanas, cuando debería empezar una fase de consolidación de la tregua, con la retirada de las tropas israelíes de la Franja y la liberación de los últimos rehenes. La visita de Netanyahu coincide precisamente con el inicio de las negociaciones para esta segunda fase.
La administración Trump presionó a Netanyahu para aceptar la tregua, que consolidaba el segundo mandato de Trump en la arena internacional y le permitía cumplir su promesa de acabar con una guerra que su predecesor, Joe Biden, no va ser capaz de frenar, aunque Estados Unidos es el principal proveedor de armas de Israel. El alto el fuego entraba en vigor, en términos muy parecidos a los que Hamás había aceptado en mayo del año pasado, el día antes de la investidura del republicano. Biden hizo varias advertencias en Netanyahu, como elultimátum para evitar el ataque a Rafah en mayo del 2024, que resultaron papel mojado.
Pero la hora de la verdad llegará ahora, porque Netanyahu se juega el futuro de su coalición de gobierno. Uno de sus ministros de ultraderecha, el extitular de Interior Itamar Ben Gvir, dimitió en protesta por la firma del acuerdo con Hamás, aunque garantizó a Netanyahu estabilidad parlamentaria. El otro miembro clave de la coalición, el radical ministro de Finanzas Bezalel Smotrich, ha amenazado con dejar también al gobierno si Israel no reanuda los bombardeos indiscriminados sobre la Franja una vez finalice la primera fase. Paralelamente, el ejército israelí ha comenzado una nueva ofensiva en Cisjordania en la que ha matado a 70 palestinos en lo que va de año, con bombardeos en el campo de refugiados de Jenín que recuerdan las imágenes de Gaza. Smotrich ha anunciado su objetivo de anexionarse Cisjordania, una idea que Israel lleva años persiguiendo ya la que Trump apoyó explícito en campaña.
El primer líder extranjero que recibe la nueva Casa Blanca
Trump ha querido dejar clara su sólida relación con Netanyahu, el primer líder extranjero que recibe en la Casa Blanca en su segundo mandato. Sobre el primer ministro israelí pesa una orden de detención del Tribunal Penal Internacional por crímenes de guerra y contra la Humanidad, pero Estados Unidos no es miembro del tribunal, a diferencia de los países europeos, y por tanto Netanyahu puede ir sin miedo a ser detenido. Según la prensa israelí, Trump ha dejado claro a Netanyahu que no quiere que vuelva a la guerra, pero el republicano ha enviado señales contradictorias: ha dicho que no confía en la tregua y también ha instado a Egipto y Jordania a hacerse cargo de los refugiados de Gaza, una declaración que avala el objetivo de limpieza étnica israelí. El Cairo y Ammán han rechazado la idea.
Dentro de Israel, Netanyahu ha enviado el mensaje de que debe garantizarse el apoyo continuado de Trump y parece que la oposición al gobierno cada vez se alinea más claramente con el ejército, que hace meses que ha constatado que continuar el baño de sangre en Gaza no aporta beneficios militares para Israel. La clave es ahora si Netanyahu cederá a estas posiciones o si antepondrá su supervivencia política para evitar una crisis de gobierno. Una de sus opciones es asegurarse el control de los corredores que el ejército ha ocupado en Gaza en estos 15 meses de guerra: el Philadelphi en el sur y el Netzarim en el centro de la Franja, posiciones estratégicas de cara al futuro. La cuestión clave de quien va a gobernar la Franja, tras la exhibición de fuerza de Hamás en la liberación de los rehenes, queda por ahora sin respuesta.