Óscar Pararrayos Puente
Había expectación por la comparecencia de Óscar Puente, por si saltaba su dimisión, y los periódicos que querían ver fundirse este fusible trataban de hacer presión desde sus portadas, mientras que los más cercanos al PSOE seguían profundizando en la vía de los errores humanos. "Los controladores de Atocha se confundieron de protocolo", escribían en El País. En cambio, en Abc el titular era: "Puente echó a técnicos y llenó la cúpula de Adif de políticos". Lo acompañaban de una segunda noticia: "Sánchez arrincona al ministro que utilizaba de ariete", y decían después que "no se planteaba cesarlo para que el desgaste se focalice en él, «muy tocado anímicamente»", con el uso de las comillas cobardes, que evitan indicar quién pronuncia aquella cita valorando el estado íntimo del socialista. Los diarios de derecha saben que Puente, que había sonado como relevo de Sánchez, es ya solo una sombra: el pararrayos que, precariamente, evita que la electricidad se transmita hacia el presidente español. De hecho, en el editorial que publicaba Abc el viernes (por tanto, antes de la comparecencia), no se conformaban con la hipotética dimisión de Puente: "La responsabilidad no puede detenerse en un ministro inepto. También llega al presidente que lo nombró, lo mantuvo en el cargo y apoyó su gestión". En todo caso, no se pone de acuerdo, la triple derecha mediática, porque mientras que aquí sugieren que él querría marcharse y no le dejan, en El Mundo el titular sugería lo contrario y ganas de aferrarse al sillón: "La continuidad de Puente divide al PSOE, mientras él gana tiempo".
Faltan todavía unas cuantas semanas para las elecciones, pero es posible que la discusión sobre el accidente acapare el grueso de la conversación de campaña y desplace del todo los programas y las propuestas. Es un asunto emocional y polarizador. Por mucho que hagan las gesticulaciones de duelo pertinentes, les resulta mucho más atractivo, en esta época de política del espectáculo, que ponerse a hablar de menudencias como, bah, la vivienda.