Qué hacen dos investigados del caso Montoro en el juicio de los Pujol?
Han declarado en la Audiencia Nacional como peritos de uno de los empresarios acusados y han desmontado las dudas del fiscal sobre las intermediaciones del primogénito
MadridDespués de tres meses escuchando testimonios, el juicio contra la familia Pujol Ferrusola está inmerso en las declaraciones de los peritos, que deben arrojar luz sobre los negocios del hijo mayor del expresidente de la Generalitat. Dos de los que comparecieron este martes en la Audiencia Nacional fueron nombres que emergieron en los medios de comunicación en el mes de julio en el marco del caso Montoro: Francisco Piedras y Manuel de Vicente-Tutor. Son inspectores de Hacienda, son socios directores de Equipo Económico –el bufete que fundó Cristóbal Montoro y que está en el epicentro de la presunta trama de corrupción– y están investigados por los juzgados de Tarragona.
¿Qué hacían en San Fernando de Henares? Tienen una larga experiencia y trayectoria como peritos y fueron propuestos como tales por la defensa del empresario Josep Cornadó, que presidió Copisa y se sienta en el banquillo de los acusados junto a los Pujol. Ambos elaboraron un informe en el que analizaban las operaciones de Copisa con las dos principales empresas de Jordi Pujol Ferrusola entre 2004 y 2009: "Se ajustan en la forma y la retribución está de acuerdo con las prácticas habituales de mercado", ha recalcado Vicente-Tutor. Su declaración se alargó casi media hora y apuntaló por completo el relato de la defensa del primogénito, enmarcando en la normalidad el rol que él hacía como intermediario.
"Son agentes que intervienen en el mercado con el objetivo exclusivo de poner en contacto comprador y vendedor", ha resumido Francisco Piedras. Especialmente, en casos en que "no hay información pública general y estructurada", que es cuando la información privilegiada tiene más valor. Por ejemplo, en el mercado inmobiliario, tanto para las empresas que buscan terrenos como para las que necesitan encontrar una constructora. Así mismo, Piedras dejó claro que la información "suele ser verbal" y "no necesita una elaboración ni escrita, ni formal, ni sofisticada". Este es un extremo que la defensa de Pujol ha sostenido en múltiples ocasiones durante el juicio y que el fiscal ha intentado cuestionar.
La respuesta al fiscal
Después de las preguntas de Jorge Ayo, abogado de Josep Cornadó, ha sido el turno del fiscal, que ha hecho un interrogatorio de dos minutos y medio. Dos de las preguntas se le han girado en contra y ha salido escaldado. Fernando Bermejo ha cuestionado si es posible que un intermediario tenga una "experiencia tan amplia" para tener "conocimientos", entre otros, en refinería, sectores de ingeniería, plantas fotovoltaicas o inmobiliarias, que son los ámbitos de algunos de los negocios que propició el primogénito. "Lo importante es la agenda y, por consiguiente, el conocimiento de las personas y del tejido empresarial e industrial. No es necesario un conocimiento técnico, sino el conocimiento de cuáles son los agentes relevantes en cada sector", ha replicado Manuel de Vicente-Tutor.
Del mismo modo, ha dicho que, a pesar de que son "cifras millonarias" –como ha dicho el fiscal–, es "posible y probable" que no hubiera ningún contrato escrito si los intervinientes tenían una "relación muy relevante de confianza". Precisamente, en una de las primeras jornadas del juicio, el consejero delegado de Copisa, Orlando de Porrata-Doria, justificó que no tenían contratos con Jordi Pujol Ferrusola porque era "una persona de confianza".
Ese mismo día, el fiscal se extrañó por las comisiones que cobró el primogénito por intermediar en la ampliación de una refinería en Cartagena: "¿Por una llamada telefónica pagan 199.000 euros de honorarios?" En aquel momento, De Porrata-Doria justificó que valía la pena porque era un contrato de casi 36 millones de euros. Y ahora Manuel de Vicente-Tutor lo ha avalado: "La mayoría [de agentes comerciales] funcionan simplemente con una persona física y un teléfono". Y es que en el 70% de los casos "no tienen trabajadores" o tienen "un único trabajador".