El análisis de Antoni Bassas

Los técnicos están seguros de que esto no será un Carmel 2

Imaginando la tuneladora como un tren con una broca delante y mientras saca la tierra va construyendo la cueva

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08/07/2026
3 min

La actualidad gira en torno a los incendios y del calor, que no nos la quitaremos de encima en unos cuantos días. Mientras los Bomberos de la Generalitat continúan dando todo lo que tienen, todavía hay cientos de personas que han pasado y están pasando horas de angustia. No se pierdan esta crónica de Albert Dumenjó y Pere Virgili en la Pobla de Claramunt, donde unos vecinos han explicado a ARA que “los cinco bomberos han dormido en el suelo de casa por si reavivaba el fuego”. Son días de emergencia y de malestar, físico y psicológico, y hay que tomárselo con el mejor espíritu posible.

Por si todo esto fuera poco, las eternas obras de la línea L9 del metro de Barcelona han causado un socavón que ha hecho desalojar 93 pisos, correspondientes a unos cuantos centenares de personas que no han podido pasar la noche en su casa. Inmediatamente hemos pensado en el hundimiento del Carmel de enero de 2005.

Y aquí es donde estamos en condiciones de informar que los técnicos están seguros de que esto no será de ninguna manera un Carmel 2, que los vecinos pueden estar tranquilos, y no solo estos de Sarrià-Sant Gervasi, sino también los de la Gran Vía, o los de la calle Urgell, donde también se está perforando, porque el sistema constructivo de hace 21 años, cuando tuvo lugar el accidente del Carmel, y el de ahora son diferentes. Primero porque ahora el túnel se hace a 40 metros de profundidad, y el del Carmel no iba tan abajo. Y porque hoy la tuneladora, mientras va haciendo el agujero, ya va construyendo el tubo que más adelante se convertirá en túnel. O sea, imaginándose la tuneladora como un tren que avanza con una broca delante que va haciendo el agujero y por la cola, mientras saca la tierra o la roca, al mismo tiempo va construyendo la cueva, va colocando dovelas, las partes de los arcos, que aguantan el tubo por detrás, y el subsuelo queda solidificado. O sea, la tuneladora es el sistema más seguro, porque en pocos días tienes el túnel construido y el terreno ocupado. Y este no era el método que se utilizaba en el Carmel.

¿Qué puede haber pasado? Pues que el túnel ha encontrado una falla (una estructura geológica irregular), y claro, tendría que haber pasado más lentamente. Por eso ahora no tiene que parar, la tuneladora (que ya no está bajo las casas afectadas, porque ya ha pasado de largo). Lo que es más seguro es que la tuneladora continúe avanzando, porque garantiza que la parte estará recubierta en un par o tres de días, igual como estaba: donde antes había tierra o roca ahora tienes túnel de hormigón. Fuentes próximas al proyecto consideran que las casas ya no se tienen que mover más, y que los vecinos ya no tardarán mucho en volver, pero lógicamente, hasta que los mediciones de los geólogos no den cero movimientos, no les dejarán volver.

Ahora, todo esto no quiere decir que un socavón de ocho metros de diámetro y cuatro de profundidad, provocado por una obra pública que obliga a desalojar 93 pisos, no sea un desastre y no pida todo un seguimiento de la crisis, entre otras cosas porque la L9 se acabará en 2031 y ya tiene un sobrecoste escandaloso, de 6.000 millones de euros. En esta página encontrarán todos los detalles de una línea que tiene que ir desde Santa Coloma de Gramenet hasta el aeropuerto del Prat y que ya se ha convertido el cuento de nunca acabar. ¿Y el día que se acabe, será segura? La línea L9 está a cuarenta metros de profundidad y nadie la oirá cuando pasen los trenes. No muy lejos de la zona pasan los Ferrocarriles de la Generalitat hacia el Tibidabo, y aquella línea casi va en superficie, y no pasa nada.

Buenos días.

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