La "ciudad socialista moderna" con la que sueña Xi Jinping y que ya está en construcción
La nueva metrópoli aspira a ser el símbolo de la modernización de China, pero aún afronta retos importantes
PekínUna ciudad sostenible de cero emisiones, con grandes espacios verdes, conexiones de internet avanzadas y con un tejido industrial dedicado a la innovación es el sueño de futuro del presidente chino, Xi Jinping. Y el sueño se está haciendo realidad a un centenar de kilómetros al suroeste de Pekín y el nombre de la nueva ciudad es Xiong'an. El proyecto se inició en 2017, pero después de algunas dificultades y retrasos, este año Xi Jinping le ha dado un nuevo impulso. El objetivo, según la propaganda de la administración china, es que en 2035 la metrópoli esté totalmente acabada y se convierta en el modelo de una “ciudad socialista moderna”.
La idea de esta nueva ciudad surgió para descongestionar Pekín y frenar su crecimiento, ya que la capital es una urbe gigantesca de gran densidad con cerca de 22 millones de habitantes. La nueva área de Xiong'an se planeó para trasladar gran parte de la administración y sus funcionarios. La ciudad también debe acoger sedes de empresas estatales y organismos oficiales, además de servicios públicos como universidades y hospitales de referencia. El proyecto quiere ser un polo de atracción de centros de investigación y empresas de tecnología. En un principio, acogerá cinco millones de habitantes.
Ha sido diseñada para convertirse en un modelo de la “ciudad del futuro”, nombre con el que se la conoce. Por ello apuesta por la sostenibilidad, con bajas emisiones de CO₂ y el deseo de llegar a cero. El 70% del espacio está dedicado a zonas verdes y se ha adoptado el modelo de ciudad en el que todos los servicios se encuentren en un radio de 15 minutos para hacer la vida más fácil a sus habitantes. Hay una apuesta firme por la domótica y la automatización de servicios. Pretende ser un polo de atracción para las industrias emergentes y verdes. Para conseguirlo se ha invertido en un gran parque tecnológico con el objetivo de atraer talento e innovación.
Pekín quiere convertir Xiong'an en un gran hub financiero y de industrias punteras. El espacio urbano también cuenta con grandes equipamientos culturales. La nueva ciudad ya está conectada por tren de alta velocidad con Pekín y con el nuevo aeropuerto internacional de Daxing, inaugurado en 2019. No se ha dejado nada al azar porque Xiong'an quiere ser la imagen de futuro de China para mostrar la conversión del gigante asiático en una potencia tecnológica e innovadora dejando atrás la producción de manufacturas para la exportación y el título de “fábrica del mundo”.
En China las cifras siempre marean por su magnitud y este proyecto no es una excepción. Está planificada en un área de 100 km, que originalmente eran tierras de cultivo y humedales. De momento ya se han invertido 111.000 millones de dólares en su construcción y hay zonas bastante acabadas.
Entre la ambición y la realidad
A pesar de la gran promoción y el diseño cuidadoso, el proyecto se ha topado con la falta de entusiasmo de sus futuros habitantes. Aunque hay zonas muy avanzadas en las que la construcción está terminada, continúa prácticamente vacía. Los funcionarios se resisten al traslado desde la capital y, a pesar de la imagen innovadora, no despierta interés trasladarse a una zona totalmente nueva surgida de la nada que todavía está en obras.
Por el momento han sido empresas estatales como la china Huaneng Group, de energía, Sinochem Holdings, un conglomerado químico, o la Satellite Network Group, dedicada a servicios de internet vía satélite, las que ya se han trasladado a la ciudad. Y aunque en 2017 algunas de las grandes tecnológicas como Alibaba, Tencent o Baidu también anunciaron la apertura de centros en la nueva ciudad, no se han concretado. También ya se han abierto cuatro campus universitarios, pero las universidades de la capital continúan siendo las más prestigiosas y las que atraen el talento.
No obstante, en China la administración tiene muchas maneras de presionar para hacer realidad sus proyectos. Este verano Temu y Pinduoduo, dos tecnológicas especializadas en comercio electrónico, han anunciado inversiones en la nueva área de Xiong'an después de recibir multas récord de la administración por infringir la ley de seguridad alimentaria y saltarse trámites administrativos. Ambas empresas se han comprometido a crear cinco mil puestos de trabajo en la zona.
Una gran área económica
La nueva área de Xiong'an es un proyecto muy personal de Xi Jinping. En la prensa china esta iniciativa se compara con la creación de las zonas económicas especiales (ZEE) que diseñó Deng Xiaoping a finales de los setenta. Estas zonas creadas en Shenzhen, Zhuhai, Shantou o Xiamen fueron el punto de partida de las reformas y la apertura económica que transformó China.
La iniciativa de Xi Jinping se presenta oficialmente bajo el eslogan “un proyecto nacional de importancia milenaria”. De momento, sin embargo, no parece que atraiga el sueño de las generaciones jóvenes ni que tenga un impulso transformador de la economía. Es por eso que, este año, Xi Jinping ha intentado darle un nuevo impulso con visitas oficiales de inspección a la nueva área de Xiong'an y presiones a las autoridades para que pongan en marcha programas piloto para atraer empresas.
Xiong'an está concebida para formar parte de un gran proyecto que pretende desarrollar un triángulo económico que englobará Pekín, la ciudad de Tianjin (considerada el puerto de la capital) y la limítrofe provincia de Hebei. Se conoce con el acrónimo de Jingjinji, los caracteres de las dos ciudades y la provincia. Xi Jinping quiere convertirlo en la gran área económica del norte del país, que englobará 120 millones de habitantes.