Drones a reacción y rapidísimos, la nueva arma rusa que siembra el terror en Kiev

La velocidad de los Geran-5 les permite superar las defensas ucranianas y bombardear la ciudad durante horas

Militares ucranianos inspeccionan un dron ruso abatido en la ciudad de Druzhkivka, en la región de Donetsk, Ucrania.
05/09/2026 - 13:02 h.
3 min

MoscúCuando el pasado sábado 38 personas murieron cerca de Kiev en uno de los ataques rusos más mortíferos de toda la guerra, inevitablemente muchos pensaron en la imparable potencia destructora de los misiles balísticos. Pero lo que se estrelló contra el polvorín del suburbio de Mila no fue un temible Iskander, sino un dron de nueva generación. Los Geran-4 y Geran-5, las últimas evoluciones rusas del Shahed iraní, se han convertido también en el último quebradero de cabeza de las defensas aéreas ucranianas, que ven con impotencia cómo, además de los misiles, ahora también tienen dificultades para detener esta nueva arma del Kremlin.

La principal característica que distingue a estos nuevos modelos de sus predecesores es el motor. Mientras que el de las versiones antiguas es de pistón y hace girar una hélice, el del Geran-5 funciona con un turborreactor. Esto le permite casi triplicar la velocidad punta máxima de los diseños anteriores hasta los 600 kilómetros por hora y alcanzar una velocidad media de 480 kilómetros por hora. Otro elemento diferencial es la altitud a la que vuela: si los Shahed originales procuran navegar a un centenar de metros por encima de la superficie, los Geran-5 acostumbran a elevarse hasta los 3.000 metros para adquirir más impulso. Al mismo tiempo, sin embargo, son capaces de combinarlo con sobrevuelos muy bajos para evitar ser detectados por los radares.

Al fin y al cabo, según los expertos, se trata prácticamente de un misil ligero. De hecho, tiene la forma cilíndrica de un misil, unas alas rectangulares y un pequeño alerón. Su alcance es de casi mil kilómetros y, en contraste con la generación precedente, que se lanzaba en dirección a unas coordenadas preprogramadas, este nuevo dron lo puede controlar en línea un operador.

El principal obstáculo para las defensas ucranianas es la velocidad de estos vehículos. Hace unos meses Kiev abatía más del 95% de los drones convencionales, pero con la aparición de los Geran-5 solo abate cerca de un 80% del total. Fuentes del gobierno de Ucrania aseguran que ya disponen de prototipos de aparatos para hacerles frente, pero, por un lado, todavía no se han podido probar ni perfeccionar y, por otro, apenas tienen cientos cuando necesitarían miles. Otro de los problemas es que los radares útiles para los Shahed no sirven para los Geran de última generación. A fin de perseguirlos, el ejército ucraniano ha puesto en guardia a los aviones de combate, incluidos los F-16. Pese a todo, confían en encontrar contramedidas en el plazo de un mes.

Menos drones, más seguidos

El uso de los drones a reacción también ha propiciado una nueva estrategia de bombardeo por parte del ejército ruso. En lugar de enviar grandes enjambres de drones de golpe, ahora lanza tres o cuatro cada media hora aproximadamente. Esto lo que permite es dilatar el periodo de terror sobre las ciudades atacadas sin necesidad de golpear solo durante la noche ni de sobresaturar las baterías antiaéreas para conseguir impactar en objetivos. Los expertos también destacan que los aparatos no vuelan directamente hacia el interior de Ucrania, sino que lo hacen tan cerca como sea posible de la frontera de Bielorrusia para, de esta manera, mantener la cobertura de las estaciones de telefonía móvil del país aliado del Kremlin.

Una de las incógnitas es cuántos drones propulsados a reacción tiene Moscú y hasta dónde podrá escalar su producción. La inteligencia ucraniana estima que fabrica unos 3.000 al mes y que, por tanto, tendría capacidad para lanzar un centenar al día. Las fechas que constan en los restos de los drones que Rusia ha utilizado los últimos días demuestran que no los está almacenando, sino que los está gastando tan pronto como salen de la fábrica.

También queda claro que el Kremlin está apostando por esta tecnología si se tiene en cuenta que en junio solo disparó 300, en julio ya fueron 1.500, en agosto, 2.800, y en cuatro días ha lanzado 800. El objetivo, creen los expertos ucranianos, es que representen el 60% de la producción total de drones. También señalan que los Geran-5 son más caros de montar que los diseños antiguos. Esto explica que Rusia haya reducido el número de aparatos en cada bombardeo a medida que invierte más recursos en los modelos más nuevos.

Los blogueros militares rusos celebran que Moscú haya tomado temporalmente la delantera en la carrera tecnológica. “Los misiles son más caros y complejos de fabricar, lo que hace que su uso diario sea inviable”, asegura el popular canal militar ruso Ribar. “Los drones Geran, sin embargo, ofrecen una ventaja operativa inmediata –añade–. A largo plazo, con un potencial de producción y capacidades de lanzamiento de hasta 5.000 unidades al mes, se pueden utilizar para agravar la escasez de defensa aérea e intensificar los ataques en territorio ucraniano”.

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