El ataque ruso a Ucrania
Internacional  /  Rusia 20/07/2022

Putin se alía con Irán para romper el ostracismo internacional

El presidente ruso ha visitado Teherán con la excusa de celebrar una cumbre sobre Siria donde también estaba Erdogan

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El presidente de Rusia, Vladímir Putin; el del Irán, Ibrahim Raisi, y el de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.

JerusalénLa primera visita de Vladímir Putin fuera de la antigua Unión Soviética desde el inicio de la guerra en Ucrania no ha sido en vano. El viaje de este martes a Irán le ha servido para cerrar acuerdos vitales para la economía rusa, muy debilitada por las sanciones de Occidente, y para romper el aislamiento del país. El objetivo oficial de la visita, sin embargo, era debatir sobre Siria con el presidente iraní, Ibrahim Raisi, y con el turco, Recep Tayyip Erdogan. Rusia, Irán y Turquía participan activamente en la guerra siria: los dos primeros apoyando militar y económicamente a Bachar el Asad, y el tercero financiando las milicias rebeldes y atacando a los kurdos.

En un breve encuentro, Putin y Raisi han hablado sobre "la expansión de sus lazos" en áreas como la energía, el comercio o el desarrollo regional. Después, el presidente ruso se ha entrevistado con el ayatolá Ali Jamenei, con quien tiene "posiciones próximas o idénticas", según el asesor de política exterior de Putin, Yuri Ushakov. Jamenei ha justificado la guerra en Ucrania diciendo que si Rusia no hubiera tomado la iniciativa "el otro bando habría iniciado la guerra". El Líder Supremo ha afirmado también que la OTAN es una "entidad peligrosa" y que Occidente se opone a una Rusia fuerte e independiente.

Acuerdo energético

Però las palabras de apoyo a la guerra no han sido lo único que Putin ha sacado de su visita. Antes de aterrizar en Teherán, el presidente ya llevaba bajo el brazo un acuerdo entre el productor de gas ruso Gazprom y la Compañía Nacional de Petróleo de Irán (NIOC, en sus siglas en inglés). El memorándum de entendimiento entre las dos empresas, por valor de unos 40.000 millones de dólares, incluye que Gazprom ayude a NIOC en el desarrollo de dos yacimientos de gas y seis de petróleo, y que participe en proyectos de gas natural licuado y en la construcción de gasoductos de exportación.

El director ejecutivo de la NIOC, Mohsen Joyaste Mehr, ha definido el acuerdo como la inversión extranjera más grande en la historia de la industria petrolera iraní y ha indicado que los nuevos proyectos permitirán aumentar la producción diaria de gas a más de 100 millones de metros cúbicos. Irán cuenta con las segundas reservas de gas más grandes del mundo después de Rusia, pero las sanciones de Estados Unidos le han dificultado el acceso a la tecnología necesaria y han frenado las exportaciones.

Paralelamente, el gobernador del banco central iraní, Ali Saleh Abadi, ha anunciado que Moscú y Teherán han acordado "expandir su cooperación financiera y bancaria" y que la bolsa de su país lanzará operaciones en rublos, lo cual abre la puerta del mercado iraní a esta divisa y pretende desterrar el dólar de sus transacciones. El vínculo económico entre Rusia e Irán ha sido siempre pequeño. Las sanciones norteamericanas hacían de Teherán un socio poco interesante y Moscú nunca ha necesitado gas ni petróleo iraní, su principal exportación. Pero las sanciones a las cuales se enfrentan los han unido.

Además, según la Casa Blanca, Teherán estaría a punto de vender a Moscú “centenares” de drones con capacidad armamentística que se destinarían a la guerra en Ucrania. Según sus servicios secretos, una delegación rusa ha visitado Irán dos veces durante el último mes. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Hossein Amirabdollahian, ha negado varias veces las acusaciones, pero el comandante de las fuerzas terrestres, Kiumars Heydari, ha dicho que Irán está "preparado para exportar equipación y armas militares a países amigos".

Un encuentro muy esperado

Otro de los objetivos del viaje para Putin era el encuentro con Erdogan, que mantiene una posición ambigua respecto al conflicto con Ucrania. Como miembro de la OTAN, Turquía está en el bando contrario a Rusia en muchos frentes y ha enviado drones a Kiev. Pero Erdogan también ha hecho de mediador entre Putin y Zelenski, y ha evitado imponer sanciones sobre Moscú, de quien depende económicamente: el comercio entre Rusia y Turquía está valorado en 33.000 millones de dólares y la dañada economía turca, con su moneda devaluada y una inflación galopante, no puede renunciar a él.

Durante la reunión bilateral, Putin ha hablado con Erdogan sobre la exportación de grano ucraniano. Actualmente, 20 millones de toneladas de cereales y semillas de girasol están bloqueadas en los puertos ucranianos del mar Negro debido a la guerra, mientras la escasez en los mercados internacionales amenaza con una crisis alimentaria mundial. Rusia y Turquía debaten desde hace semanas, con el apoyo de la ONU, la posibilidad que este grano pueda venderse. Putin ha dicho al respecto que las negociaciones están avanzando, pero que "aún hay asuntos sin resolver".

En cuanto a Siria, Ali Jamenei ha pedido a Erdogan que evite atacar el país, donde el presidente turco querría lanzar una nueva operación militar contra los peshmergas. "Cualquier ataque militar a Siria perjudicará a la región y beneficiará a los terroristas", ha dicho. Por otro lado, el Líder Supremo ha dicho a Putin que habría que expulsar las fuerzas norteamericanas estacionadas al este del Éufrates, mientras que el presidente ruso se ha limitado a decir que esta zona solo la tendría que controlar el gobierno de El Asad.

El viaje de Putin a Teherán llega pocos días después de la gira del presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, a Israel, Palestina y Arabia Saudí, en la cual el régimen de los ayatolás ha estado muy presente. Biden firmó el pasado jueves un acuerdo con Israel en que promete utilizar "todos los elementos de su poder nacional" contra el programa nuclear iraní. También ha trabajado para promover una nueva alianza regional contra Teherán que incluya al estado judío, Arabia Saudí y al resto de aliados árabes del Golfo. Biden aseguró que su administración prioriza la vía diplomática para hacer que Irán vuelva al acuerdo nuclear del 2015, pero también dijo que Estados Unidos "no esperarán eternamente".

Turquía ha llegado a acuerdos con Irán en el ámbito "político, militar, económico, comercial y cultural", según ha indicado Erdogan en un tuit. El presidente turco ha pactado incrementar el volumen de comercio entre los dos países hasta los 30.000 millones de dólares y ha conseguido un compromiso de Teherán de combatir a los Kurdos, que suponen el 10% de la población iraní y que, como en Turquía o Siria, luchan por su independencia desde hace décadas. 

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