La legislatura catalana

Ya hay acuerdo para la financiación: próxima parada, ¿presupuestos?

Esquerra i Comuns enfrían el inicio de las conversaciones para las cuentas del 2026 pese al anuncio sobre la nueva financiación singular

El presidente Salvador Illa, acompañado de los consejeros Albert Dalmau y Alícia Romero.
10/01/2026
3 min

BarcelonaDesde que volvió a liderar a Esquerra, Oriol Junqueras ha insistido por activa y por pasiva que no negociará nuevos acuerdos con los socialistas hasta que se cumplan los compromisos ya firmados, en Catalunya y en Madrid. Esto ya dejó al Gobierno de Salvador Illa sin posibilidad alguna de tener cuentas en su primer año en el Palau, cuando los republicanos lo plantaron y lo abocaron a gobernar con los presupuestos del 2023, aunque con unas inyecciones extra de 4.000 millones de los suplementos de crédito. Ahora, sin embargo, el escenario ha cambiado: el anuncio del nuevo modelo de financiación autonómica, la puesta en marcha este lunes de la empresa mixta de Cercanías y los pasos adelante hacia una nueva gobernanza del sistema aeroportuario catalán desbrozan el camino para iniciar las conversaciones sobre unas cuentas que el ejecutivo catalán lleva semanas preparando, junto a los agentes económicos y sociales. "Hemos hecho el trabajo, hemos cumplido con la palabra dada y hemos honrado los acuerdos firmados", afirmó Illa en la comparecencia para valorar la nueva financiación. Ahora bien, si el Govern pretende tener presupuestos en los primeros meses del año para no perjudicar las perspectivas de ejecución, las negociaciones con ERC y Comuns tendrán que ser a contrarreloj. Y, por ahora, ambos partidos enfrían el inicio de las conversaciones.

Desde la sede republicana de la calle Calàbria recuerdan que hay otra pata, la de la recaudación tributaria, pendiente de concreciones "de calendario". Sin avances en esa carpeta, subrayan fuentes republicanas, no se sentarán a negociar las cuentas. Como forma de presionar, pero también para ofrecer una vía rápida para desatascarlo, ERC recuperará en febrero su proposición de ley en el Congreso para que Catalunya asuma la gestión del IRPF, un compromiso que la Generalitat mantiene que la Hacienda catalana podría asumir en el 2028, pero no en estos momentos. "Se ha trabajado para conseguirlo. En enero debería haber novedades", afirman fuentes de ERC. Si el PSOE quiso separar una carpeta de la otra y anunciar sólo el pacto para la financiación, interpretan, "probablemente fue por no tener dos incendios a la vez".

En el Govern, sin embargo, recalcan que el trato con ERC era empezar a hablar de números una vez se anunciara la nueva financiación, condición que ya ha quedado cumplida. "Espero que pronto podamos abrir estas negociaciones", aseguró la consellera de Economía, Alícia Romero, en una entrevista en el ARA. El ejecutivo quiere incrementar las partidas de las inversiones y proyecta unos presupuestos que serán expansivos, aunque el objetivo de contención que se ha fijado la Generalitat para enderezar el incumplimiento de la regla de gasto en la que incurrió en el 2024. No hay sobre la mesa ni una bajada de impuestos ni una subida masiva. Economía se abre a "ajustes", por ejemplo, con alguna rebaja en favor de la empresa familiar, al igual que el año pasado se aprobó una rebaja del IRPF en las rentas más bajas o más impuestos a los grandes tenedores. El escenario es más complicado para Sánchez, que no le basta con los votos de Esquerra para aprobar presupuestos y, además, por ahora tampoco tiene el apoyo (ni la predisposición a negociar) de Junts ni de Podemos.

Comunes, a la espera

En Catalunya, los movimientos de ERC son seguidos a distancia por Comuns, que saben que los tiempos de los republicanos con los socialistas condicionan las conversaciones. Ahora bien, el partido lila tampoco descarta ponerse a negociar con el Govern del PSC antes de que ERC se decida a hacerlo. En todo caso, ya la espera de recibir una llamada de la conselleria de Economía, el grupo de Jéssica Albiach avisa de que no negociarán hasta que el Govern cumpla con los compromisos pendientes, de los que destacan dos: poner en marcha las clases de refuerzo de catalán, inglés y matemáticas –Educación trabaja todavía en las contrataciones– y resolver de una vez por todas los de vivienda, que llevan meses varados.

"Va demasiado despacio", lamentan fuentes del grupo parlamentario, mientras que desde Territori recalcan que son procesos que hay que resolver respetando todas las garantías. También está pendiente de aprobación el registro de grandes tenedores, aunque fuentes de los Comunes confían en que quede aprobado una vez finalice el nuevo plazo de exposición pública a raíz de los últimos cambios introducidos en el decreto que contiene los detalles para cumplir con la normativa sobre protección de datos, tal y como explicó el AHORA.

La vivienda ha sido, hasta ahora, la bandera que Comuns ha levantado en sus negociaciones con el Gobierno, con el que mantienen una mesa de trabajo sobre la que ha sido su última propuesta estrella: prohibir la compra especulativa de vivienda a través de la legislación urbanística, que es competencia exclusiva de la Generalitat. Esta cuestión, que Barcelona en Comú ya planteó al alcalde Jaume Collboni en la fallida negociación de los presupuestos de Barcelona, ​​también podría sobrevolar las nuevas conversaciones con el Govern. Comuns prevé contar con las primeras conclusiones de esta mesa a finales de enero.

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