Sexto policía infiltrado descubierto: se hizo pasar por activista en Lleida durante dos años
El agente militó a la izquierda independentista y participó en las protestas contra la sentencia del Proceso y en apoyo al rapero Pablo Hasél

BarcelonaNuevo caso de infiltración policial en los movimientos sociales y políticos en los Països Catalans, y ya van seis. La última investigación de La Directa, publicada este martes, revela que un agente de la Policía Nacional estuvo algo más de dos años infiltrado en el activismo en Lleida, en torno a la izquierda independentista. Bajo la falsa identidad de Joan Llobet Garcia, y graduado en la Escuela de Policía de Ávila justo un año antes de iniciar la operación de espionaje, el agente aterrizó en la capital del Segrià en septiembre de 2019 y se marchó en noviembre de 2021. Durante este tiempo se implicó en el SANT activamente en las protestas contra la sentencia del Proceso (2019) y las de apoyo al rapero leridano Pablo Hasél.
El canal de entrada a la infiltración, según el reportaje de La Directa, fue el Ateneo Cooperativo La Baula, donde acudió interesándose por las movilizaciones del Once de Septiembre. Se instaló en Lleida en un piso de alquiler y, con su falso DNI, se matriculó en el ciclo formativo de grado superior de Educación y Control Ambiental de la Escuela del Trabajo de Lleida. También se inscribió en el gimnasio Club Uppercut Lleida, donde practicaba kickboxing y muay thai. Ya en octubre participó, desde los comités juveniles de Lleida, en las manifestaciones en respuesta a la condena del Govern del 1-O. "Estoy completamente seguro de que arrojaba piedras contra la policía y hacía barricadas", recuerda al reportaje un compañero de clase del infiltrado.
Fue a partir de ese momento cuando el agente empezó a perfilar su militancia, primero acercándose al SEPC y después entrando en Endavant. También se acercó al movimiento por la vivienda, asistió a asambleas de la PAH de Lleida y se interesó por las actividades del ecologismo juvenil a través de Extinction Rebellion. Ya a principios del 2021 participó en asambleas y convocatorias de apoyo a Hasél, e incluso se quedó a dormir en el rectorado de la Universidad de Lleida el 16 de febrero del 2021, cuando entraron los Mossos para detener al rapero.
Finalmente, acabó marchando de Lleida a inicios de noviembre de 2021, alegando que había encontrado trabajo en Barcelona y que había empeorado la salud de su abuela, que decía vivir en Esparreguera. Este argumento, el de la salud de algún familiar, ha sido habitual entre el resto de agentes descubiertos hasta ahora en el momento de cortar la infiltración. Sin embargo, en el caso de Joan Llobet, en la capital catalana también se puso en contacto con el entorno de la izquierda independentista, concretamente con el Casal La Cruïlla del Eixample, y se llegaría a sumar a una acción del 25 de noviembre contra la violencia machista. Después de ese día, señala el reportaje, nunca volvió a participar en el activismo, desconectó su teléfono móvil y no se ha sabido nada más.
Querella y respuesta política
Según ha descubierto La Directa, se trataba del agente AGA (según sus siglas), había nacido en Teruel y forma parte de la 32ª promoción del Cuerpo Nacional de Policía, la misma que el agente que se infiltró entre 2018 y 2020 al movimiento por Palestina ya la izquierda independentista, uno de los seis casos destapados. La organización antirrepresiva Alerta Solidaria adelanta que prepararán una nueva querella para el caso del infiltrado en Lleida. Hasta ahora, los casos llevados a los tribunales no han tenido recorrido y la Fiscalía siempre ha rechazado que la infiltración y los métodos de los agentes descubiertos puedan ser constitutivos de delito.
Representantes de la organización independentista Adelante, el Ateneo Cooperativo La Baula y también de Alerta Solidaria se han concentrado esta mañana ante la subdelegación del gobierno español en Lleida para denunciar la nueva infiltración policial. El ateneo ha anunciado que el jueves abrirá su sede como "espacio de cuidados" y que celebrará una asamblea para acordar una respuesta política a esta infiltración policial.
¿Y qué dice el Gobierno a todo esto? La consejera de Territorio y portavoz, Sílvia Paneque, se ha puesto de perfil ante este nuevo caso y se ha limitado a apuntar que el sistema ofrece vías "de reclamación" a los afectados si consideran que sus derechos han sido vulnerados. En cambio, la portavoz de ERC en el Parlament, ha denunciado las "vulneraciones de derechos" al igual que lo ha hecho la portavoz de Junts en la cámara, Mònica Sales, que ha tildado las infiltraciones de "práctica antidemocrática". Se emplazan a que se investigue en la comisión parlamentaria sobre infiltraciones policiales, algo que también ha dicho el portavoz de los Comunes, David Cid, quien "siempre" ha defendido los movimientos sociales contra el espionaje y la necesidad de que esta comisión se constituya ya. A esta queja de "persecución", la portavoz de la CUP, Laia Estrada, ha asegurado que el "PSOE no ha asumido ninguna responsabilidad" en esta estrategia de infiltración por la que también le culpan.