El metro revisará los puntos débiles de su red ante los aguaceros

TMB prevé medidas "inmediatas" para hacer frente al aumento de intensidad de los temporales

3 min
Lluvia en Barcelona
03/10/2026 - 11:01 h

BarcelonaHasta hace poco, la principal afectación que las lluvias tenían sobre la red de metro de Barcelona eran las sempiternas goteras de la estación de Diagonal de la línea 3 y las virutas para secarlas. En las últimas semanas, sin embargo, los aguaceros que han caído sobre la capital catalana han causado estragos en la movilidad subterránea. Las fuertes tormentas del 16 y el 29 de septiembre descargaron más de 100 litros en menos de una hora en algunos puntos de la ciudad y obligaron a cerrar estaciones en prácticamente todas las líneas de metro, lo que dejó sin servicio a buena parte de la ciudad. Un escenario que ha obligado a TMB y al Ayuntamiento a empezar a trabajar en medidas para hacer frente a unos temporales que cada vez serán más frecuentes.

"Somos conscientes de que nos tenemos que ir adaptando a las nuevas circunstancias climáticas y lo estamos haciendo", subrayan al ARA fuentes de TMB. Las mismas fuentes explican que ya están trabajando "en la definición de las medidas necesarias para minimizar los daños en la red en caso de lluvias torrenciales". "Actuaremos en las infraestructuras por donde hemos detectado que nos entra agua", añaden, y detallan que esto implicará revisar pozos de ventilación y reforzar estaciones de bombeo de agua, entre otros. Algunas de estas mejoras, dicen, se harán "de manera inmediata".

También desde el Ayuntamiento de Barcelona aseguran que están analizando la respuesta municipal y los efectos de los últimos aguaceros "por si hace falta actualizar las actuaciones necesarias para minimizar las afectaciones tanto en el espacio público como en la red de metro y en las infraestructuras de la ciudad".

En el caso de la tormenta del martes, la acumulación de agua hizo que durante un buen rato de la tarde buena parte de la red de metro quedara sin servicio. Hubo afectaciones en prácticamente todas las líneas, si bien las más afectadas fueron la línea 5 –entre Collblanc y Diagonal–, la línea 3 –entre Liceu y Vall d'Hebron– y la línea 4 –entre Verdaguer y Trinitat Nova–. En algunas estaciones de la L1, como por ejemplo Fabra i Puig, el agua caía en cascada sobre el andén. Una escena que ya se había vivido también el 16 de septiembre.

El metro ha sido uno de los puntos débiles que han evidenciado los temporales de los últimos días, pero hay más. Tanto el día 16 como el día 29 el temporal también obligó a cortar durante horas la ronda de Dalt por la cantidad de agua acumulada. Un escenario similar al de la B-20, si bien en este caso ya en la salida de la capital catalana hacia Santa Coloma de Gramenet.

Una vez más, también los barrios de montaña han sufrido los efectos del temporal. El miércoles por la mañana los vecinos de Torre Baró y Ciutat Meridiana se organizaban para limpiar las calles llenas de barro que había dejado la tormenta con el objetivo de recuperar el servicio de bus tan pronto como fuera posible y evitar que algunos sectores de la zona continuaran aislados más horas.

Los depósitos pluviales, a pleno rendimiento

En cambio, Barcelona sí consiguió evitar otras imágenes que hasta no hace mucho eran habituales en la ciudad cada vez que había lluvias torrenciales. Se han minimizado las inundaciones de calles como la avenida del Paralelo –hasta hace poco, un clásico de contenedores flotando en la ciudad– gracias en buena parte a que los depósitos pluviales han funcionado a pleno rendimiento, y han alcanzado el 90% de su capacidad.

Fuentes del Ayuntamiento remarcan la importancia de esta infraestructura. Actualmente en la capital catalana hay 15 depósitos pluviales operativos, que suman un volumen nominal de 477.020 m³. Además, la ciudad tiene 29 nuevos depósitos más planificados, que han de permitir aumentar la capacidad de retención de agua de lluvia en más de 1 millón de metros cúbicos.

stats