Educación
Sociedad  /  Educación 19/03/2022

La factura académica del covid: los alumnos han perdido un 13% del aprendizaje

La caída del rendimiento es mucho más acusada en las escuelas públicas que en las concertadas

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Una alumna en casa suya

BarcelonaEsta semana ha hecho dos años que los centros educativos del Estado cerraron debido a la pandemia y no volvieron a abrir hasta después de seis meses. Por primera vez, un estudio ha cuantificado la factura escolar del covid: los estudiantes de la generación pandemia han perdido un 13% del aprendizaje de un curso. Pero el problema se ha concentrado en los centros públicos y entre los alumnos que antes de la pandemia obtenían más buenas notas. En concreto, el informe, publicado por la Fundación Cotec y el Centro de Políticas Económicas EsadeEcPol, concluye que los estudiantes de centros públicos aprendieron un 54% de matemáticas menos de lo que es habitual, es decir, el equivalente a medio curso escolar, mientras que los alumnos de la concertada casi ni lo notaron, porque la pérdida fue de un 7%. De hecho, la titularidad del centro es el factor más decisivo para explicar la bajada del rendimiento escolar, más incluso que el nivel socioeconómico del alumno.

A pesar de que el estudio no explica las causas de esta diferencia (los datos no permiten entender el porqué), los investigadores apuntan varias hipótesis: "Las concertadas tienen más autonomía y también dependen económicamente de las familias. Esto puede haber hecho que, ante una situación de emergencia, reaccionaran más deprisa para satisfacerlas", plantea al ARA Andreu Arenas, profesor de economía en la Universitat de Barcelona y uno de los autores del estudio. De hecho, el informe confirma el estudio de los investigadores de la UAB Xavier Bonal y Sheila González, que constataron que la reacción de los centros concertados fue más alta que la de los públicos las dos primeras semanas de confinamiento, precisamente porque tenían que justificar el pago de las cuotas, así como los temores del Síndic de Greuges, que ya alertó de la desigualdad de condiciones de los estudiantes de 2.º de bachillerato ante la selectividad porque la reducción de la presencialidad se había aplicado "de manera dispar" según la titularidad de los centros.

El estudio de Cotec y EsadeEcPol se basa en los resultados de las pruebas de competencias básicas de Euskadi, pero los autores de la investigación consideran que los datos se pueden extrapolar al resto del Estado porque los colegios estuvieron cerrados el mismo tiempo, las condiciones de la reanudación fueron parecidas y los sistemas educativos son bastante equiparables. Así, han cogido los resultados de las pruebas en 4.º de primaria y en 2.º de la ESO del año 2021, después del confinamiento, y los han comparado con la evolución que hacían los alumnos en generaciones anteriores. A partir de este modelo analítico, que se denomina "diferencias en diferencias", han comprobado que la pérdida del aprendizaje tiene diferencias según la titularidad, pero también según la materia: mientras que en matemáticas es muy importante (25% en total), en euskera es bastante importante (un 15%) y en castellano es casi imperceptible.

Más malestar, más problemas en la escuela

Los investigadores han sacado dos conclusiones más. Por un lado, que se ha producido una "convergencia" entre los alumnos, porque los niños con mejores resultados en 4.º de primaria sufren una pérdida de aprendizaje más grande que aquellos que antes de la pandemia tenían más malas notas. "Quizá es por la compresión curricular, por haber adaptado el nivel para que llegue todo el mundo", dice Arenas. Por otro lado, el "gran solapamiento" entre la pérdida del aprendizaje y el malestar emocional: los alumnos que más han perdido son los que tienen más problemas emocionales, lo que, dice el investigador, obliga a dar un "enfoque integral" a las consecuencias de la pandemia.

En esta línea, los autores del estudio reprochan a los gobiernos las "grandes ausencias en el diseño de medidas" para diagnosticar la situación de los alumnos. "La evaluación y monitorización continúan siendo la gran asignatura pendiente en las políticas públicas en materia de educación durante la pandemia", afirma el informe. Arenas apunta que es importante hacer un "seguimiento más estricto" de todas las medidas que se toman para ver "si funcionan o no". Aun así, la buena noticia es que la pérdida de aprendizaje es aproximadamente la mitad que la que se ha detectado en otros países, lo que se atribuye al hecho de que España fue uno de los países donde más pronto se volvió a las aulas.

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