Una solicitud de eutanasia al día: la demanda en Cataluña crece un 60% en un año
Sólo se aprueban la mitad de las peticiones, y un tercio de los pacientes mueren antes de recibirla


BarcelonaEl pasado año en Catalunya 358 personas pidieron la eutanasia, casi una solicitud al día. La mayoría son pacientes con cáncer o enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer o el Parkinson, que quieren dejar de sufrir. Sin embargo, de estas solicitudes sólo se aprobaron 189, es decir, algo más de la mitad, y se realizaron 142. El número de personas que piden la ayuda para morir en Catalunya se ha incrementado desde la entrada en vigor de la ley hace cuatro años y la previsión de los expertos es que estas cifras seguirán creciendo. De hecho, en el último año ha habido un gran salto de la demanda, que se ha incrementado más de un 60%. Los propios profesionales reconocen que deben poner más esfuerzos en la resolución de los plazos, ya que algunas de estas solicitudes se atascan y casi un tercio de las personas que tienen la solicitud aprobada mueren antes de recibirla.
Para Clara Pareja, directora general de Ordenación y Regulación Sanitaria del departamento de Salut, la situación todavía no es "crítica", pero sí admite que están valorando alternativas para asumir el incremento sostenido de solicitudes y prestaciones de eutanasia de cara a los próximos años. "Evidentemente, lo tenemos planificado", aseguró Pareja durante la rueda de prensa de balance de la aplicación de la ley durante 2024. Ahora bien, no concretó si esto implicará aumentar el número de recursos y de profesionales de la Comisión de Garantía y Evaluación (CGAC), el órgano que resuelve las reclamaciones en Catalunya.
El año pasado 121 personas murieron esperando la eutanasia cuando ya la tenían aprobada y el tiempo de espera desde que una persona la solicita hasta que se le aplica ha pasado de 42 días a 63 en dos años. Según Derecho a Morir Dignamente, este plazo debería ser de entre 30 y 45 días, y su presidenta, Cristina Vallès, pone el foco en los retrasos y obstáculos para que prosperen las primeras solicitudes, que es lo que más les preocupa. Cuando una persona quiere recibir la eutanasia, debe informar a un profesional sanitario, que es quien notificará del caso la comisión responsable de aprobarla o denegarla. En algunas ocasiones, estas demandas quedan varadas, se demoran y finalmente la persona muere sin la ayuda de la prestación. Por eso, Vallès cree que deben ponerse más esfuerzos en los protocolos y fortalecer la figura del profesional referente en eutanasia del centro, que es quien hace el acompañamiento de los casos.
El médico de familia y vocal de la CGAC, Albert Planes, coincide con Vallès en que deben agilizarse estas primeras solicitudes, porque "no puede ser que se demore el proceso de una persona que está sufriendo". Eso sí, ha defendido que muchos de los retrasos "no son por negligencia" de los profesionales, ya que muchos todavía no se han acostumbrado a la nueva ley y ha previsto que con un conocimiento progresivo de la norma se agilizarán los procesos y se minimizarán estos casos que se atascan y no llegan a buen puerto.
Morir dignamente en casa
Por cuarto año consecutivo, la mayoría de las solicitudes recibidas por la CGAC procedían de la atención primaria. Sin embargo, es la primera vez que se ha equiparado el lugar donde los pacientes quieren morir, ya que el mismo número de personas lo han hecho en su casa y en el hospital, que hasta ahora era la primera opción. "La gente prefiere recibir la prestación en su casa", aseguró Pareja. Las enfermedades neurológicas y oncológicas siguen siendo las patologías de base de la mayoría de las personas que recibieron la eutanasia, aunque en algunos casos el cáncer avanza más rápido que la solicitud y la persona muere antes de recibirla.
Pareja ha destacado que en 2024 sólo se denegaron 25 solicitudes del total. Además, hubo 8 revocaciones, lo que significa que una persona decide cancelar el procedimiento cuando ya lo tiene aprobado, y 34 aplazamientos, cuando una persona decide posponer la eutanasia cuando ya tiene un informe favorable. Sobre los retos pendientes, la directora general de Ordenación y Regulación Sanitaria cree que es necesario profundizar en el análisis de los datos para determinar si la distribución territorial de la eutanasia es desigual. Eso sí, desde el departamento han reivindicado que Catalunya es la comunidad autónoma que más solicitudes y prestaciones hace del Estado y lo han atribuido a que se tiene mayor conocimiento de la ley. "Estamos a años luz del resto del Estado", concluyó Pareja.