MadridUn equipo de Francia y Reino Unido viajará la próxima semana a Ucrania para avanzar en un futuro envío de tropas de paz. Así lo ha anunciado el ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, antes de participar en Madrid en la cuarta reunión del G5+, un foro creado en noviembre para abordar la seguridad europea y la evolución de la guerra en Ucrania, y del que forman parte la Comisión Europea, Alemania, Polonia, Francia, Italia, España, Reino Unido y Ucrania. Esta vez Madrid ha podido presumir de albergar la cumbre en un momento clave de las negociaciones. Ahora bien, es sabido que existen ciertas discrepancias entre algunos de los países, como en la cuestión del envío de tropas de paz: para España, este debate es "prematuro", así como para Polonia, tal y como ha afirmado su ministro de Exteriores, Radoslaw Sikorski.
"En esta reunión debemos abordar la preparación de las garantías que podremos aportar una vez conseguida la paz para que sea justa y duradera", ha subrayado Barrot en declaraciones a los medios antes del inicio de la reunión. "Aún no tenemos una paz por defender. Si Ucrania pide garantías, la comunidad internacional decidirá la manera de darlas", había dicho antes su homólogo polaco. Albares no se ha referido a ello, si bien es conocido que para España es pronto para discutir la necesidad de enviar tropas. El mensaje coincidente ha sido el de presionar a Vladímir Putin para que acepte el alto el fuego que ha propuesto Volodímir Zelenski. "Rusia está jugando a juegos y no haciendo la paz", denunció el alta representante para Asuntos Exteriores de la Comisión Europea, Kaja Kallas, quien también pidió a Estados Unidos que "presionen más" al Kremlin.
También desde la UE se quiere estrechar más el asedio contra Putin y hace tiempo que se habla de utilizar los intereses delos activos congelados en Rusia para seguir ayudando a Ucrania. Entre otras cuestiones, para las reparaciones de guerra, ha explicado Albares, que ha presentado a Madrid como la "capital diplomática de Europa". Con todo, la UE se afana por tener un papel en las negociaciones para la paz en Ucrania que, de momento, está reservado a Estados Unidos y Rusia. "Rusia dilata el alto el fuego y no está atendiendo a esta petición. La voz de Europa debe sumarse a la petición de alto el fuego", ha reivindicado el ministro de Exteriores español.
El gasto en defensa
Más allá del envío de tropas, los socios de España también tienen un ojo puesto en el aumento del gasto militar. España, por el momento, sólo se compromete a subirla hasta el 2% del PIB. El ministro de Exteriores del Reino Unido, David Lammy, ha situado ya el 2,5% para 2027 y el 3% para más adelante. En cambio, el polaco Sikorski no quiso meter el dedo en la llaga y se limitó a constatar que el acuerdo de los miembros de la OTAN para alcanzar el 2% "viene de lejos" y que "es un hecho que los países más cercanos a Rusia son los que más invierten". "Y se puede intuir el porqué", ha añadido.
Los ministros de Exteriores de España, Reino Unido, Francia, Polonia e Italia (la secretaria de estado), junto a los comisarios europeos Kaja Kallas y Andrius KubiliusJavier Lizon / EFE
El Kremlin intenta rebajar las tensiones con la Casa Blanca
En un intento de desescalar la tensión con la Casa Blanca, el Kremlin aseguró estar "trabajando con Estados Unidos" para elaborar un posible acuerdo de paz en Ucrania, al día siguiente de que el presidente estadounidense, Donald Trump, dijera que estaba molesto con su homólogo ruso, Vladimir Putin. "Seguimos trabajando con la parte estadounidense, en primer lugar, para construir nuestras relaciones", ha dicho el portavoz ruso, Dmitri Peskov, quien ha añadido que Putin está abierto a hablar con Trump esta semana, aunque por el momento no hay ninguna llamada programada.
Los comentarios parecen un intento de dejar atrás la mala marejada provocada por las declaraciones que el presidente estadounidense hizo este domingo en una entrevista en NBC News, y que marcaban un cambio de tono en los intercambios generalmente amistosos que se habían producido entre los dos hasta ahora. Trump afirmó estar muy enfadado porque el líder ruso había criticado la credibilidad del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y sugirió que impondría aranceles de entre el 25% y el 50% a los compradores de petróleo ruso.
El disgusto de Trump viene de la propuesta que hizo Putin este viernes, cuando planteó la posibilidad de sustituir al presidente Zelenski por un gobierno interino en Ucrania con el apoyo de la ONU.