Illa reivindica su pasado como alcalde y promete "realismo" a los catalanes
El candidato del PSC repasa su trayectoria en una campaña centrada en su marca personal
Salvador Illa entró en política como concejal en la Roca del Vallès, municipio del cual después fue alcalde durante diez años. El candidato del PSC, que hasta el martes era ministro de Sanidad, ha vuelto esta mañana a esos inicios en un acto sobre municipalismo. "Si algo bueno tengo, proviene de mi etapa de alcalde", ha asegurado, flanqueado por la cabeza de lista por Girona, Sílvia Paneque, y la alcaldesa de Sabadell, Marta Farrés. Entre las cosas que aprendió, ha subrayado el "realismo": "Saber contar, que las cosas se hacen y se pagan, tener los pies en el suelo".
El PSC quiere hacer de cada día de campaña el eslabón de un engranaje perfecto para reforzar la marca personal de su candidato a presidenciable. Si ayer Illa arrancó la carrera hasta el 14-F haciendo énfasis en su gestión como ministro, este viernes por la mañana se ha erigido en la alternativa a un Govern independentista en el debate electoral de La Vanguardia. El tercer paso ha sido, pues, reivindicar sus inicios en la política en el primer acto sectorial del partido. A pesar de que la última encuesta del CEO apunta que es el candidato más conocido, hasta su salto al gobierno español su trayectoria profesional en Catalunya había estado fuera de foco.
El socialista ha tendido la mano al mundo municipal y ha ofrecido "cogobernanza" a los consistorios, a los que se ha comprometido a tratar como "aliados" y no "adversarios" si llega a la presidencia de la Generalitat. Una apuesta que ha relacionado con la destacada interlocución que la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ha tenido en el último año con el gobierno español, especialmente en cuanto a la gestión de la pandemia. Un ejemplo, sin embargo, que en su momento no estuvo exento de polémica. El acuerdo que la entidad firmó con el ejecutivo de Pedro Sánchez sobre el decreto de los remanentes –que preveía que los consistorios tuvieran que ceder parte de sus ahorros al Estado a cambio de recibir ayudas– generó una oleada de críticas en municipios de todo el Estado y finalmente fue derrotado en el Congreso .
"No sería un candidato del PSC si nosotros, que aspiramos a gobernar la Generalitat, no incorporáramos este bagaje municipalista", ha dicho Illa, que ha prometido "tener en cuenta la realidad municipal de Catalunya y llevarla para enriquecer el Govern". "Tenemos opciones en las elecciones", ha sentenciado, aunque el último CEO limita el efecto Illa a la tercera posición. Y ha insistido en la victoria insuficiente que Cs obtuvo en 2017 y el salto de Inés Arrimadas al Congreso a media legislatura para reivindicarse como el voto útil del constitucionalismo: "Lo primero que haré es presentarme a la investidura, no me iré, lucharé para hacer un Govern cerca de la gente, los ayuntamientos y el mundo local".