Collboni se queda sin nuevos presupuestos
El gobierno municipal prorrogará las cuentas al no conseguir el apoyo de los comunes

BarcelonaLo que era un secreto de dominio público es ya una realidad: Barcelona se queda sin presupuestos nuevos. Tal y como ha anunciado este lunes el cuarto teniente de alcalde de Economía de Barcelona, Jordi Valls, la capital catalana prorrogará las cuentas para este 2025 después de no conseguir apoyos suficientes para sacar adelante su propuesta, que elevaba su presupuesto hasta los 3.854 millones de euros. "Llevamos cinco meses y más de treinta reuniones debatiendo los presupuestos y hemos ido incorporando demandas de ERC y los comunes, pero nos hemos encontrado con que hay un grupo que se ha dedicado a poner constantes líneas rojas, ya estresar ya tensionar la negociación . No podemos eternizar este debate. Con esta contundencia, Valls ha anunciado que el gobierno de Collboni rompe las negociaciones y asume que tendrá que prorrogar los presupuestos municipales.
El concejal socialista ha responsabilizado directamente a los comunes de la falta de entendimiento por las cuentas. "Si nunca te das por satisfecho quizás es que no estás buscando ningún tipo de acuerdo", espetó. "No se puede decir que este gobierno no haya negociado", insistió Valls, quien consideró "incomprensible la negativa" de los comunes a querer llegar a un acuerdo. "No se pueden predicar los acuerdos de izquierdas sin querer practicarlo", ha dicho, para, seguidamente, valorar el apoyo de los republicanos a la hora de sacar adelante las cuentas. Pese a las críticas por la falta de entendimiento, Valls ha asegurado que la ciudad no se "resentirá" por no tener nuevas cuentas y ha garantizado que el gobierno municipal cumplirá los acuerdos ya contraídos con ERC y con los comunes, aunque sea en el marco de la prórroga presupuestaria.
En este sentido, los de Elisenda Alemany han sacado pecho de que "todas" sus propuestas estarán incluidas en la prórroga entre las que está llegar al máximo histórico de inversión municipal en vivienda, destinando más de 200 millones de euros –una petición que también habían hecho los comunes– o la incorporación de 1.000 nuevas bicicletas eléctricas y 35 estaciones de Bicing en la ciudad. Sin embargo, los republicanos han criticado en un comunicado la "gesticulación de los últimos días en los que se ha sido incapaz de llegar a acuerdos anteponiendo el interés de la ciudad".
Los comunes acusan a Collboni de estar "junto a los especuladores"
Por su parte, los comunes aseguraron que la decisión de los de Collboni "es una decepción y una sorpresa". La portavoz de BComú, Janet Sanz, ha acusado al gobierno municipal de ser "débil" y "cobarde ante los más fuertes". En este sentido, ha culpado a Collboni de haber elegido "no tener presupuestos para estar junto a los especuladores" y ha insistido en que, a su juicio, el gobierno socialista está "al servicio de las élites y no de la ciudadanía".
Uno de los principales escollos para tejer un acuerdo entre las dos fuerzas ha sido la reserva del 30% de vivienda social: mientras para los comunes era una condición necesaria para dar su apoyo a las cuentas, los socialistas querían desvincularlo de las negociaciones. "Un presupuesto es muy importante para la ciudad, pero la política de vivienda lo es más", ha defendido Valls, quien ha considerado que para llegar a un acuerdo sobre esta área se requiere un "debate importante" en el que "otros formaciones deben decir su" y no una "adhesión acrítica" que exigen los comunes.
La portavoz de los comunes ha acusado al alcalde de no tener suficiente voluntad para pactar las cuentas: "No hemos visto a Pedro Sánchez ni a Salvador Illa lanzar la toalla". Sanz también insinuó que no hay presupuestos porque Collboni no quiere. "No le necesitan, no lo quieren. No quieren un presupuesto para poder transformar la ciudad porque han renunciado a ella de forma unilateral", ha afirmado.
Con la falta de entendimiento entre los grupos municipales, Barcelona dejará en un cajón el presupuesto más alto que ha gestionado hasta ahora el consistorio, que suponía un 1,2% más que el año anterior. Entre las líneas maestras del proyecto de cuentas presentado la semana pasada por el consistorio se preveían 201,3 millones de euros en vivienda; un compromiso que, según han apuntado los republicanos, sí debería mantenerse. La propuesta de Collboni también incluía 256,3 millones de euros por transportes, con una apuesta firme por la conexión del tranvía por la Diagonal. En cuanto a la seguridad, otro de los ámbitos en los que el gobierno municipal ha querido incidir más, las cuentas preveían 421,9 millones de euros destinadas, entre otras cosas, a reforzar la Guardia Urbana ya desarrollar el nuevo edificio del CECOR en las Tres Chimeneas del Paralelo.
Escenario previsto
Ésta será la segunda vez que el alcalde Jaume Collboni fracasa en la misión de aprobar los presupuestos por la vía ordinaria, ya que el año pasado, para conseguirlo, el socialista tuvo que someterse a una cuestión de confianza, que perdió, pero que permitió activar la tramitación de las nuevas cuentas. Este año Collboni no puede utilizar el comodín de la cuestión de confianza, por lo que ha tenido que resignarse a prorrogar los presupuestos para este 2025. Ahora bien, los socialistas tampoco ven con muy malos ojos esta situación. De hecho, fuentes del gobierno municipal ya admitían hace unos días que el escenario de la prórroga no era del todo malo y el propio Valls aseguró que el ejecutivo "no renunciará a gobernar con o sin presupuestos".