Sociedad 12/08/2021

Test periódicos, prevención y vacunación: las claves para volver a la escuela

La explosión de contagios y la variante delta han provocado un aumento de positivos entre niños, pero la gran mayoría de casos son leves

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Nens y profesores de la Escuela Virolai de Barcelona, a la hora de comer en una imagen de archivo.

GironaFalta un mes para la vuelta al colegio (13 de septiembre) y una de las incógnitas es saber cómo afectará la variante delta a los centros educativos. Es casi tres veces más contagiosa que el virus que llegó de Wuhan y genera una carga viral 1.000 veces superior. La parte positiva, sin embargo, es que no causa una enfermedad más grave y que las vacunas son eficaces y evitan más del 90% de hospitalizaciones y defunciones. Ahora bien, esta quinta ola –con la gran mayoría de positivos contagiados por la delta– ha comportado un aumento del número de niños infectados y hospitalizados.

La quinta ola es, con diferencia, la que ha comportado más contagios, seguida de la tercera. Si se comparan las cifras totales de los 50 primeros días de la tercera ola con los 50 primeros días de la quinta ola, se puede comprobar un aumento del 55% de casos en niños de 0-9 años (de 8.283 a 12.839) y de casi cuatro veces más en la franja de 10 a 19 años: de 15.627 positivos a 41.917. Así mismo, crece el número de ingresados: de 32 a 88 entre 0 y 9 años y de 55 a 119 entre 10 y 19 años. A pesar de esto, la proporción de niños que acaban en la UCI continúa siendo ínfima y se ha mantenido a pesar de la explosión de contagios de este verano: 3 niños de entre 0 y 9 años y 6 de entre 10 y 19 años, tanto en la tercera como en la quinta ola. 

Los expertos consultados afirman que este incremento de menores positivos se debe, principalmente, a dos factores: la explosión de casos que ha habido y que la mayoría de adultos están vacunados. “El virus busca el nicho de población más susceptible para poder continuarse transmitiendo, como lo son los no vacunados”, indica la investigadora del CSIC Esther Lázaro. El investigador de la Universidad de Leicester (Reino Unido) Salvador Macip coincide: “No hemos visto una agresividad específica verso niños, sino que es también una cuestión numérica: si hay muchos contagios y los adultos se infectan menos por las vacunas, habrá más niños afectados”. 

Diez veces más positivos

Uno de los principales hospitales de referencia en niños es el Sant Joan de Déu de Barcelona. El jefe de pediatría, Juanjo Garcia, muestra con cifras de este centro el crecimiento registrado durante la quinta ola: si en toda la pandemia, en urgencias, diagnosticaban entre 3 y 5 casos de covid al día en niños, este mes de julio se ha multiplicado por 10. “Hemos llegado a diagnosticar 40, 50 y hasta 60 casos en un día”. Un aumento que también se ha traducido en hospitalizaciones: si antes tenían 1 o 2 niños ingresados, ahora han llegado a tener entre 6 y 10. “Solo vimos a tantos niños en planta durante la primera ola”, afirma Garcia. A pesar de estas cifras, el jefe de pediatría recalca que no han notado un crecimiento de los casos más graves: “En toda esta ola hemos tenido 3 niños en la UCI, de los que uno estaba sano y los otros dos tenían enfermedades de base. Son muy pocos, estamos hablando de un porcentaje de milésimas, en comparación con los casos diagnosticados”. 

En menores de edad, el covid suele provocar un cuadro de fiebre y síntomas en las vías respiratorias que, normalmente, no requieren hospitalización. Pero durante la primera ola comprobaron que muchos niños desarrollaban una respuesta inflamatoria multisistémica unos días después de pasar el virus. Desde Sant Joan de Déu sufrían por si, con el aumento de positivos en niños registrado en julio, crecían también los pacientes con cuadro inflamatorio; pero no ha sido así. “Hemos visto un par de casos, pero no con la proporción de la primera ola. Se tendrá que estudiar y analizar por qué, y mirar si solo nos ha pasado a nosotros o también en otros centros y países. Podría ser que con la variante delta desaparezcan estos cuadros, pero tiene que pasar más tiempo y hacer más estudios para poderlo afirmar”, señala. 

Los niños también contagian

En Reino Unido, cuando la variante delta se hizo predominante y les llegó la quinta ola, las escuelas continuaban abiertas. El investigador Salvador Macip expone cómo han comprobado que el virus "circulaba muchísimo" en los centros educativos. “Durante toda la pandemia ha habido una falsa percepción de que los niños se infectan, pero no tienen síntomas y, por lo tanto, no son contagiosos. Pero esto es inexacto y no es cierto con la variante delta, porque lo hemos comprobado en las escuelas de Reino Unido”. Además, que sea más transmisible también ha provocado un crecimiento de casos: con las otras variantes cada positivo contagiaba a uno o dos miembros de la familia. “Pero ahora, con la delta, acababa afectando al 100% de los miembros de la familia. Por lo tanto, el peligro que el niño entre el virus en casa es muy elevado”. 

En este sentido, para Macip, uno de los errores que se cometieron en Catalunya durante el curso pasado fue no hacer pruebas en las escuelas de manera periódica. “En Reino Unido se hacen dos test por semana a todos los niños mayores de 12 años. Pero si no buscas el virus, no lo encontrarás porque la mayoría no desarrolla síntomas. Y nos tenemos que plantear qué pasará cuando, en otoño, el virus circule en las escuelas, porque circulará”. Por eso, para el investigador, una de las claves de la reanudación de clases es establecer cribados semanales y hacer seguimiento de los contactos positivos. “Y no nos tiene que temblar el pulso a la hora de cerrar clases o escuelas y hacer educación remota”. Sin embargo, para Garcia no solo se tendrían que hacer test a los niños en edad escolar, sino a toda la población. “En muchos países de Europa la gente se hace dos test por semana. El problema es la transmisión a nivel comunitario, no solo a nivel escolar. Y tendría sentido que todos entrásemos en la dinámica de testarnos regularmente”. 

Mascarillas, grupos burbuja y vacunación

Así mismo, para los tres expertos también juega un papel clave la vacunación: los mayores de 12 años ya se pueden inocular desde principios de agosto, e instan a todos los padres y madres a ponerse también la inyección. “Las vacunas no son esterilizantes, pero reducen la transmisión: si no estuviéramos vacunados, de cada 100 personas, se contagiarían 100. Con las vacunas, de cada 100 solo un 10% o 20% se contagiará y, además, tendrá una capacidad de contagio más reducida y durante menos días, que sin vacuna”, señala el jefe de pediatría. 

Antes de finalizar el curso pasado, la Generalitat abrió la puerta a la posibilidad de permitir que los menores de 12 años fueran sin mascarilla durante el curso 2021-2022. Pero Macip, Lázaro y Garcia apuestan por mantener las mismas medidas que hace un año: mascarilla, ventilación, grupos burbuja y, sobre todo, “hacer un buen rastreo y seguimiento de los contactos”, subraya Macip. Garcia considera que lo más importante es bajar la incidencia primero entre menores y mantener todas las medidas al menos durante el primer trimestre. “Si vemos que la incidencia es muy baja y que no hay circulación en las escuelas, se puede plantear quitar alguna medida, pero de momento lo más prudente es mantenerlas”.  

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