Dilo bien alto, Little Richard: soy negro, soy gay e inventé el rock'n'roll
El documental 'Little Richard: I am everything' restaura la importancia de la figura del cantante en la música popular del siglo XX

'Little Richard: I am everything'
- Dirección: Lisa Cortés
- 93 minutos
- Estados Unidos (2023)
- Con: Billy Porter, John Waters, Mick Jagger y Tom Jones
A lo largo de su vida, Little Richard se contradijo numerosas veces, afirmando y desmintiendo su homosexualidad según el miedo a la religión que sentía en cada momento. Pero había algo de lo que nunca dudó: él era el padre legítimo del rock'n'roll, y así lo manifestaba cada vez que le ponían un micrófono delante. Y todo el mundo le daba la razón, pero por muchos elogios que le dedicaran, a la hora de la verdad ninguno de sus admiradores y discípulos (generalmente blancos), de Mick Jagger a David Bowie, parecían muy preocupados por haber conseguido más reconocimiento y millones que su maestro, estrangulado por los contratos draconianos habituales en los no muy inocentes primeros años de la industria discográfica.
La misión de Little Richard: I am everything es, pues, llevar a cabo una operación de justicia restaurativa, concretando en imágenes la influencia de su figura central y reexaminando a través suyo la historia de la música popular del siglo XX desde una perspectiva racializada y LGTBIQ. Resulta fascinante seguir el proceso de cómo un joven marginado afroamericano de Macon, Georgia, descubre y forja su identidad a la vez que modela un sonido de éxito estratosférico, pero la personalidad compleja y explosiva de Little Richard quizás merece un enfoque menos normativo que la rutinaria propuesta de Lisa Cortés: una concatenación de entrevistas, material de archivo y actuaciones algo forzadas de invitados especiales.