Trabajo
Economía 25/01/2021

El coronavirus destruye cuatro veces más horas de trabajo que la crisis del 2008

La pandemia provoca una caída de ingresos global del 8%, el equivalente al 4% del PIB mundial

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Una camarera recogiendo la mesa de la terraza de un bar de Barcelona durante la pandemia del covid -19

MadridEn menos de un año, la pandemia del covid-19 ha dejado una profunda impronta en el mercado laboral. Las restricciones que se han visto obligados a imponer la mayoría de países para parar los contagios y que han parado la actividad económica durante semanas o meses han tenido un impacto enorme: durante 2020, las horas de trabajo a nivel mundial se redujeron un 8,8%, el equivalente a 255 millones de puestos de trabajo, según los cálculos que ha hecho la Organización Internacional del Trabajo (OIT). “Es una pérdida global y sin precedentes”, apunta el informe publicado este lunes por el organismo con sede a Ginebra. La destrucción generalizada de horas de trabajo también ha provocado una caída de los ingresos procedentes del trabajo del 8,3%, el equivalente al 4,4% del producto interior bruto (PIB) mundial.

Para hacerse una idea del alcance de estas cifras, la OIT compara el impacto de los primeros meses de la pandemia con la crisis financiera del 2008. Así pues, concluye que el covid ha destruido cuatro veces más horas de trabajo que el primer año de la crisis financiera. Según el informe, en 2019 la media de horas trabajadas de las personas en edad laboral era de 27,2 horas semanales. La cifra cayó en 2,5 horas, hasta las 24,7 horas el año pasado. En cambio, entre el 2008 y el 2009, el número de horas trabajadas solo se redujo en 0,6 horas.

Son datos globales y el OIT subraya que hay grandes diferencias entre países y continentes, pero la tendencia se ha observado en todo el mundo. En España, uno de los estados europeos más afectados por el Covid-19, la destrucción de horas trabajadas es sensiblemente superior a la media mundial, un 13,2%, el equivalente a dos millones de puestos de trabajo.

El ente se basa en las horas trabajadas para estimar el impacto del covid en el mercado laboral y no en los datos de paro. ¿Por qué? En el cálculo no se tienen en cuenta solo las personas que se han quedado sin trabajo durante la pandemia, sino también aquellos trabajadores incluidos en expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), las que han visto reducida su jornada y las personas que han abandonado el mercado laboral, muchas de ellas por causas relacionadas con el covid y las restricciones, como atender a hijos o personas dependientes. De este modo, la fotografía es más real. El OIT subraya que el grueso de la reducción de horas trabajadas no se debe a la destrucción de puestos de trabajo, sino al elevado número de trabajadores que han visto como su jornada laboral se reducía a cero horas por expedientes de regulación temporales. “El análisis del paro por sí solo subestima drásticamente el impacto del covid-19 en el mercado laboral”, apunta el organismo.

Las mujeres, más afectadas que los hombres

El estudio del OIT también revela que las mujeres se han visto más afectadas por las consecuencias de la pandemia en el mundo laboral que los hombres. A escala mundial, la tasa de ocupación de las mujeres ha caído un 5%, ante el 3,9% de los hombres. El dato no es una sorpresa si se tiene en cuenta que el cuidado de los hijos y de las persones dependientes continúa recayendo mayoritariamente en ellas. “Las mujeres tienen más posibilidades que los hombres de salir del mercado laboral y de dejar de formar parte de la fuerza de trabajo”, subraya el estudio. La tasa de ocupación de los trabajadores jóvenes de entre 15 y 24 años, habitualmente con contratos más precarios, disminuyó todavía más que la de las mujeres, con una caída del 8,7%. El OIT advierte que la cifra “pone de relieve un riesgo muy elevado de una generación perdida”. Por sectores, los más afectados son la hostelería y la restauración, con una reducción del 20% de la tasa de ocupación de media.

En el conjunto de los países europeos, las horas de trabajo destruidas durante el 2020 se elevaron un 9,2% respecto al último trimestre del 2019. Este porcentaje es ligeramente superior a la cifra global y equivale a 30 millones de puestos de trabajo. En cambio, en el sur de Europa –región que incluye estados duramente afectados por la pandemia, como España e Italia– la cifra se dispara hasta el 12,3%. Es una de las más altas del mundo, solo superada por los países del sur del África (12,6%), los del sur del Asia (12,7%), los de América Central (13,8%) y los de América del Sur (17,7%).

Para este 2021, el OIT pronostica una recuperación de las horas de trabajo "relativamente sólida" durante el segundo trimestre, pero admite que hay mucha incertidumbre y subraya que todo dependerá de la evolución de la pandemia y del ritmo de vacunación. Según los cálculos del organismo, el 2021 se espera que las horas de trabajo se reduzcan entre un 1,3% en el escenario más favorable y hasta un 4,6% en el más desfavorable, porcentajes inferiores que el 2020.

“El mundo comienza el 2021 haciendo frente todavía a una crisis sin precedentes en ocupación e ingresos y niveles elevados de incertidumbre”, apunta el informe. Según ha destacado el director general del OIT, Guy Ryder, los indicios de recuperación que se observan son “alentadores” pero también son “frágiles e inciertos”. De hecho, también ha advertido que “ningún país o grupo puede recuperarse por sus propios medios”.

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