Educación
Sociedad  /  Educación 14/09/2022

Menos deberes, más absentismo, más repetidores: ¿por qué el fracaso escolar se ensaña con los chicos?

Un estudio constata que los niños acomodados sacan dos cursos de ventaja a los niños de clase baja

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Una niña borrando la pizarra en una escuela de Barcelona.

BarcelonaEspaña es el segundo país de la Unión Europea con más abandono escolar prematuro, solo por detrás de Rumanía: el 13,3% de los jóvenes de entre 18 y 24 años solo tienen la ESO, a pesar de que la cifra es mucho más elevada entre los hombres (16,7%) que entre las mujeres (9,7%). Aunque los datos –siempre influidos por la salud del mercado laboral– van mejorando, el tema es "de máxima preocupación" entre los países desarrollados, porque dejar de estudiar tiene consecuencias muy negativas individualmente pero también colectivamente. Hasta ahora, varios estudios han constatado que el fracaso escolar afecta más a los chicos que a las chicas y más a los alumnos con bajo nivel socioeconómico que a los más acomodados, pero ahora una nueva investigación ha querido indagar en las causas y las soluciones a estas diferencias. La conclusión de la investigación del Centro de Políticas Económicas de Esade (EsadeEcPol) es que la poca satisfacción con la escuela, la menor dedicación a los deberes y los pocos referentes maestros masculinos podrían ser variables que explican el abandono escolar "desproporcionado" entre los chicos y entre los alumnos pobres.

La investigación la han liderado los profesores José Montalbán, de la Universidad de Estocolmo, y Jenifer Ruiz-Valenzuela, de la Universitat de Barcelona, a partir de lo que en Madrid serían las pruebas de competencias básicas. Se han fijado en las diferencias de género y de clase. En cuanto al estatus económico, la investigación recoge que en tercero de primaria (9 años) un niño de clase alta lleva dos cursos de ventaja a un niño de clase baja.

En general, los alumnos que sacan mejores resultados en estos exámenes, en todas las asignaturas y en todas las etapas (3.º y 6.º de primaria y 4.º de ESO), son los que tienen un nivel socioeconómico más alto. Y en cuanto al género, las chicas obtienen mejores resultados que los chicos en lengua e inglés, tanto en primaria como la ESO, y ellos repiten curso mucho más que ellas. Según las encuestas que se hacen en estos exámenes, los chicos también demuestran un nivel de satisfacción con la escuela más bajo que el de las chicas, hacen dos horas menos de deberes que las chicas y tienen más ausencias no justificadas. Los tres factores, además, son especialmente inferiores en el caso de los chicos con un nivel socioeconómico bajo, que por ejemplo hacen una hora menos de deberes a la semana que los alumnos de familias acomodadas.

Según la investigación, estas diferencias de género se podrían reducir hasta un 30% si mejorara el apoyo parental y la satisfacción con la escuela entre los chicos. Ahora bien, en 4.º de ESO, "el margen de mejora es incierto y reducido, quizás porque ya es demasiado tarde". "Por tanto –dicen los investigadores–, para disminuir la repetición escolar para los chicos las intervenciones [...] tienen una mayor probabilidad de éxito en edades más prematuras".

Más maestros hombres

¿Y qué se puede hacer, desde primaria, para evitar el fracaso y el abandono? Los autores del estudio proponen más tutorías individualizadas –tienen "efectos muy positivos" en el rendimiento escolar a largo plazo–, mejorar la orientación académica entre los alumnos y más colaboración entre las familias y la escuela, porque esto puede tener un "efecto en el comportamiento de los alumnos". El informe argumenta, en este sentido, que un experimento en Francia constató que los hijos de un grupo de familias con pocos ingresos "mejoraron su comportamiento y actitud, reduciendo las ausencias y las sanciones", después de que sus padres fueran a tres reuniones sobre cómo involucrarse más en la educación de los menores.

Y dos propuestas más que afectan directamente al colectivo docente. La primera: ser conscientes de que hay "sesgos en la evaluación hacia ciertos grupos que pueden implicar consecuencias negativas para su rendimiento académico". "Los chicos, los inmigrantes y los estudiantes de bajo nivel socioeconómico reciben notas más bajas de sus profesores incluso después de tener en cuenta su rendimiento en pruebas externas", dice el estudio. Y la segunda: conseguir que haya más profesores y maestros hombres. "Una mayor diversidad de género y raza en el colectivo del profesorado podría ayudar a reducir el fracaso escolar de los dos grupos de estudiantes más afectados: los chicos y los estudiantes de bajo nivel socioeconómico", dice el estudio. Se calcula que en España casi el 100% de maestros de infantil, el 80% de primaria y el 72% de ESO son mujeres, según el informe Sistema estatal de indicadores de la educación 2020.

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