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¿Trump pone en peligro el futuro de la OTAN?

El acercamiento de EE.UU. a Rusia hace replantear el motivo fundacional de la Alianza Atlántica

Imagen de archivo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que controla 'de facto' la Alianza Atlántica
28/02/2025
4 min
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BruselasDespués de la Segunda Guerra Mundial, las reglas eran las siguientes: Europa renuncia a la fuerza militar e intenta garantizar la paz dentro y fuera del continente sólo ejerciendo el poder blando, con interdependencias comerciales y políticas entre estados miembros y potencias extranjeras. El poder duro, el de la seguridad y defensa, lo externaliza en Estados Unidos y queda protegida bajo el paraguas de la OTAN. La principal amenaza para estos aliados era la expansión de la Unión Soviética y, de hecho, el motivo fundacional de la Alianza Atlántica era cerrar filas contra Moscú.

Estas normas del juego, sin embargo, empiezan a tambalearse con el primer mandato de Donald Trump. El magnate neoyorquino mantiene muy buenas relaciones con Vladimir Putin y se aleja de los intereses militares de Europa, que teme a los anhelos expansionistas del Kremlin. Les obliga a incrementar el gasto en defensa y les avisa de que deben responsabilizarse de una vez por todas de su protección. En este contexto, la pregunta se hace sola: ¿qué sentido tiene la OTAN? Quien la respondió de forma más clara entonces fue el presidente francés, Emmanuel Macron, quien lo resumió con una sentencia: "Muerte cerebral".

La victoria de Joe Biden en el 2020 calmó las aguas, aunque no el rumor de fondo, y la invasión rusa de Ucrania devolvió el sentido fundacional de la OTAN: protegerse del expansionismo ruso. Hasta que Trump aterriza por segunda vez en la Casa Blanca. El líder republicano amenazó en campaña electoral de dejar en la estacada a los aliados europeos que no gasten lo suficiente en defensa en caso de un eventual un ataque, y ya ha concedido gran parte de las condiciones de máximos que impone Putin para poner fin a la guerra. Así pues, la pregunta vuelve a ser exactamente la misma: ¿qué sentido tiene la OTAN?

"El proyecto, tal y como lo hemos entendido hasta ahora, está muerto o en vías de extinción", responde tajante al ARA el experto en defensa y profesor de la UB Rafa Martínez. "Es como si el delantero de un equipo de fútbol se empieza a marcar goles en propia portería. Todo el mundo trata de hacerle recapacitar y explicarle que se está equivocando a un lado, pero llega a un punto que es insostenible", ejemplifica el investigador.

En este sentido, el catedrático apunta a que la administración Trump "está poco interesada en Europa" y, además, ve cómo "debe pagar una factura monstruosa en seguridad" para los aliados europeos. Y, en cambio, destaca que Washington ha dejado de ver a Rusia como la principal amenaza y teme mucho más a China. En la misma línea, el jefe del prestigioso think tank CEPS, Karel Lanoo, apunta que la prioridad de Trump y del global de Estados Unidos parece ser "aislar" a Pekín, aunque eso quiera decir aliarse con el régimen de Putin. Eso sí, el investigador recuerda que dentro del Pentágono hay distintas voces y que no todo el mundo piensa como Trump, que a menudo "se deja llevar por la emoción" y "hace declaraciones contradictorias".

Sin embargo, Lanoo es ligeramente más optimista en cuanto al futuro de la Alianza Atlántica y, pese a que su motivo existencial "coja una orientación diferente", resalta que "es un entendimiento militar muy potente e importante para Europa y sus aliados". Así pues, recuerda que los aliados atlánticos todavía tienen intereses militares comunes y que, al menos en estos momentos, los tratados de la Unión Europea delegan la defensa en la OTAN. Además, el jefe del CEPS asegura que una mayor unión de los estados miembros de la UE en materia de seguridad no tiene por qué estar reñida con la Alianza Atlántica. "No veo que sean caminos opuestos", insiste Lanoo.

La "independencia" de Europa

Es habitual que países como Francia y España renieguen en cierto modo de la OTAN y del poder militar que tiene el Pentágono sobre Europa, pero es más sorprendente que se enfrenten a países como las repúblicas bálticas o Alemania, que han construido su ideal de libertad y seguridad con Washington y contra Moscú. Sin embargo, Trump está logrando que dirigentes de estos estados estén alzando la voz contra la potencia estadounidense. Sin ir más lejos, el futurible canciller alemán, Friedrich Merz, abogó al día siguiente de ganar las elecciones por alcanzar la "independencia" en materia militar de Europa respecto a Estados Unidos: "Pensaba que nunca diría esto, [...] pero está claro que a los estadounidenses no les importa el destino de Europa", lamentó el líder conservador, que siempre se había mostrado como un atlantista convencido.

También ha elevado el tono contra el presidente de Estados Unidos la jefa de la diplomacia europea, la estonia Kaja Kallas. En el Consejo de Exteriores de la UE de la semana pasada criticó duramente el acercamiento de Trump a Putin y aseguró que la "narrativa" actual de Washington contiene "mensajes" del Kremlin. En este sentido, el experto de la UB constata que los aliados europeos más atlantistas tampoco "no tienen más remedio" que "aceptar de una vez por todas que las reglas del juego internacional están cambiando".

En este contexto, muchos expertos y la mayoría de líderes europeos coinciden en remarcar la importancia de incrementar el gasto en defensa y recuperar la autonomía militar. Según Lanoo, ésta es "la única manera" de que Europa tenga influencia en el tablero geopolítico, sea dentro o fuera de la OTAN, o en un entendimiento militar occidental completamente distinto al actual. Sin embargo, en estos momentos EEUU sigue suponiendo más de la mitad del presupuesto de la Alianza Atlántica y, por eso, Trump se ve con corazón de hacer y deshacer en la OTAN y en la guerra de Ucrania sin que los aliados europeos puedan pararle los pies.

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