El análisis de Antoni Bassas: "Muy Mobile y pocas Cercanías"
Hoy gente levantándose a las cinco para entrar en Barcelona. Suciedad que desprenden los vagones pintados, que demuestran que Cercanías no sabe custodiar con seguridad el material que le compramos entre todos. Presidente Illa, no le sentimos defender el derecho de los catalanes a circular con un transporte público digno de los impuestos que pagan

Un apunte de un asunto muy importante que estos días no está bajo el foco: las negociaciones PSOE-Junts por el traspaso de las competencias de inmigración a la Generalitat. Dice uno de los negociadores que la situación está de esa manera que tanto se puede enquistar por días o semanas como desenvolverse de forma precipitada, porque están en los flecos. De hecho, de enquistado, ya hace días que lo está: el acuerdo estaba previsto alrededor de Navidad, hace más de dos meses.
Mientras tanto, esta mañana ha empezado en Barcelona una cita mundial, la de la tecnología, el Congreso de Telefonía Móvil, que ha llevado a cabo y casal y al área metropolitana a cien mil congresistas.
Políticamente, sirve esta mañana para reforzar la narrativa de que Catalunya está normalizada, ahora que la preside un socialista que va a saludar al rey a la puerta. En cualquier caso, las principales tecnológicas de todo el mundo están en Barcelona, un año más.
Esta mezcla de tecnología y prestigio internacional contrasta con la imagen de país abandonado de sus gobiernos que sigue dando el servicio (mal servicio, concretamente) de Cercanías.
Este fin de semana el servicio ha vuelto a fallar en la R-2 Sur. Y lo de este fin de semana (y de hoy) es muy grave, porque el motivo oficial de los problemas son las obras de construcción del corredor mediterráneo. Hombre, pues si no se trata de ningún imprevisto, si tú mismo sabes cuándo empezará y acabará la afectación, no tiene perdón que no tengas prevista una solución y que la gente no estuviera bien informada y los conductores de autobuses no supieran por dónde tenían que pasar. Porque, además, resulta que los maquinistas, que no quieren depender de la Generalitat y son contrarios al traspaso, dicen que la culpa es de la empresa por no haber planificado las necesidades con antelación. Resultado, cinco horas para ir de Reus a Barcelona, gente confundida por los andenes, hoy gente levantándose a las cinco para entrar en Barcelona y llegar a la hora al trabajo y esa sensación de suciedad que desprenden los vagones pintados, que demuestran que Cercanías no sabe custodiar con seguridad el material que le compramos entre todos. Presidente Illa, no le sentimos defender el derecho de los catalanes a circular con un transporte público digno de los impuestos que pagan.
Y por si fuera poco, Ayuso, esta máquina política de fabricar mentiras y odio, la presidenta Díaz Ayuso.
"Es la hora de cerrarle el grifo al negocio corrupto del nacionalismo. Que lleva décadas lloriqueando con el dinero de todos los españoles. El dame argo, dame argo, pero si te lo estás fundiendo todo en embajadas, en agujeros negros, lo está dando todo a la clase catalana, a la que tiene asfixiada a impuestos y burocracia. No, las cosas han ido mejor a Catalunya a mayor autonomía y más dinero de los españoles habéis tenido, no al contrario".
Es al revés, una parte muy importante del dinero de España sale de Catalunya y no vuelve. Por eso tenemos los trenes como los tenemos. Como dice en Xavier Bosch en la contraportada de hoy, "A Ayuso, con una ambición hinchada y un cinismo patológico, se le da que sea verdad aquello que afirma, le importa un rábano que genere mal rollo entre personas de su mismo estado y, si conviene, esconde que al resto de autonomías también se les perdona la parte proporcional de una deuda que nunca habrían podido volver. habrá las 600.000 personas que votaron a PP o Vox en las elecciones que ganó el PSC".
Aquí lo normalizado es el odio.
Buenos días.